/Review Narcos Capítulo 3: Pablo, el hombre público

Review Narcos Capítulo 3: Pablo, el hombre público

Escobar se mete de lleno en sus aspiraciones políticas. Después de todo, sería la via más efectiva desde la cual expandir su imperio de droga.

Estando en política, Escobar atraerá más escrutinio público sobre sus labores tanto ‘lícitas’ como ilícitas. El riesgo que corre tendrá que demostrar si ello vale o no la pena.

Puede que Peña prefiera a los perros, pero ningún gato merece eso.
De acuerdo, ningún gato se merecía esto. Si la metáfora que buscaba dar la serie era que la DEA era el gato y Escobar el ratón que debían capturar, lo cierto es que es un mal presagio. E incluso de no buscar hacer ese paralelo, que Escobar fuera capaz de llevar a cabo toda esa operación resulta una clara advertencia para todos los miembros de la DEA, pues como el mismo Peña señala “Este gato era DEA”.

Y la respuesta de la organización antinarcotráfico no tarda en producirse. Al poco tiempo dan con varios miembros clave del círculo de Escobar y de quienes, además, dejaron las vías abiertas para descubrir al agente Murphy y acabar con la vida de su gato. Pero no dan golpes realmente duros, no aún, eso lo guardan para la carrera política de Escobar, con la cual buscan acabar antes de que se produzca realmente.

Escobar realiza campaña, lo cual forma parte de su avance a convertirse en miembro del Congreso de Colombia
Escobar realiza campaña, lo cual forma parte de su avance a convertirse en miembro del Congreso de Colombia
Pero vamos a lo central de este episodio, los inicios de Pablo Escobar en el mundo político. Con la ayuda de su amante, la periodista Valeria Velez (Stephanie Sigman, The Bridge), logra hacer una campaña junto a Jairo Ortega. El plan es simple. Ortega saldría elegido y luego renunciaría, dando paso a Escobar para reemplazarlo dentro de la Cámara de Representantes de Colombia. Si creíamos que Escobar bromeaba al decir que deseaba ser presidente de Colombia, esta incursión en el mundo de la política nos hará dudar seriamente al respecto.

La principal diferencia de Escobar con otros miembros del mundo político es que él tiene el poder tangible de cambiar la situación de vida de muchas personas en Medellín y Antioquía en general. No está limitado por cuestiones administrativas, si hay algún obstáculo o bien lo soborna o bien lo elimina, aún si esto no es del todo fácil e incluso si el obstáculo ya lo hizo caer, como veremos lo hace al final del episodio.

El Ministro de Justicia al momento de ser víctima de un atentado en su contra
El Ministro de Justicia al momento de ser víctima de un atentado en su contra

Y el principal obstáculo que se le presenta es, via DEA, el mismo Ministro de Justicia. Pero vamos por partes. Tanto Murphy como Peña deben buscar evidencias para lograr sacar a Escobar. no le impedirán que esté en el Congreso, pero sí que su carrera política fructifique.  La solución estaría en demostrar que Escobar es un narcotraficante y para ello, se ponen en contacto con varias personas  cercanas a Escobar y que conocen de su pasado ligado al narcotráfico durante el año 1967. Por supuesto Escobar se entera de esto y el cartel intenta evitarlo, muchos de los involucrados fallecen en el proceso, pero esto no amedrenta al político Rodrigo lara, quien acusa y desenmascara a Escobar, acabando definitivamente con su carrera política. Pero le costará la vida.

La escena en que se le quita la máscara a Escobar, y se le priva del rol de hombre público que quería tener, no sólo tiene la lectura de la justicia hecha al sacar a un narcotraficante de la Cámara del Congreso. Hay que recordar que Colombia vivía gobernada por una élite y Escobar era alguien completamente ajeno a ello. Y eso molestaba a no pocos congresistas y políticos. El problema no era que hubiera droga dentro del congreso y la política, muchos lo sabían, muchos eran de hecho sobornados y financiados con ese dinero, el mismo Lara lo asume. Entonces ¿Por qué sacar a Escobar? Tal como el código de vestimenta antes de su ingreso al Congreso le recuerda, es que esto es una suerte de recinto hecho por y para la élite, y que entrar en él no le sería fácil, y no lo fue. Pero eso no frenará a Escobar.

Escobar conoce el rol que la opinión pública y el apoyo popular tiene, y no dejará que ese revés le impida hacerse con él, tiene los recursos y tiene las formas. Aquí vemos la verdadera culminación del Zar de la Coca. Escobar nunca dejará de amedrentar fuertemente a quienquiera que se le oponga, pero también no dejará de dar un apoyo tangible a las personas que lo apoyan, lo cual le sirve también para dejar en evidencia a un gobierno que es incapaz de proveer a la gente de necesidades básicas, de protección. Y será Escobar quien llenará ese espacio, aún si lo hace desde la sombra y la extra oficialidad. Quizá sacarlo de la esfera pública, con la luz que eso daba sobre él, no fue la mejor de las ideas.

Pensamientos Finales:

  • ¿Los políticos se asustan fácil? No todos, en la historia de Colombia no serán pocos los políticos y periodistas que harán frente a más de una pistola en su vida.
  • Aceptar la ayuda y no la condescendencia, es un error que le costará la vida a Lara, pero que marca un punto que es clave para la serie: Estados Unidos no puede pretender que es la solución, cunado son sus ciudadanos y su país los mayores consumidores e, indirectamente, financistas de gente como Escobar.
  • Esa jodida corbata. ¿A alguien más le recordó a Gabriel Boric?

Calificación: 8.4 (gramos)

Si bien no vimos un desarrollo de los protagonistas, se vio muy compensado al ver el ascenso y caída de escobar en una simplemente genial mezcla de imágenes originales con las de la serie. Su dosis de acción y justicia para un gato, sin duda hacen poner la vista gorda a las fallas y omisiones que puede tener el capítulo.

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