/Nerdview: Star Wars Episode VIII: Un Fandom Divido

Nerdview: Star Wars Episode VIII: Un Fandom Divido

Cuando empecé a escribir el guión de esta crítica la primera pregunta que me hice fue: ¿Cómo puedo hacer una reseña que sea honesta, imparcial, sin dejarme llevar por mis emociones y sin recibir insultos por no representar un lado o el otro de los fans? La respuesta es: no se puede.

 

Star Wars es una franquicia que atrae a millones alrededor del mundo y que ya está establecida firmemente en la cultura popular. Aunque muchos les gustaría mantener esta saga dentro de un círculo nerd, la realidad es que ahora todos pueden disfrutar de esta obra de fantasía/ciencia ficción. Lo que trae a las sillas del cine a gente que espera cosas muy diferentes.

 

Algunos solo esperan ser entretenidos por un espectáculo de lasers y misticismo. Otros quieren ver cómo el universo que han disfrutado por décadas se expande ofreciendo nuevas interpretaciones del lore que ya conocemos. Algunos van a torturarse, sabiendo de antemano que las nuevas películas nunca podrán estar a la altura de las originales (como yo). Pero hay algo que es indiscutible, y es que hay pocas películas tan polarizantes como The Last Jedi.

 

 

Un Fandom Dividido

Antes de darles mi opinión personal respecto al filme de 2 horas y media, quiero llamar la atención entre la discrepancia de la crítica formal con la de los espectadores. Mientras que sitios oficiales de crítica alabaron la nueva entrega de Disney, los fanáticos presentaron críticas bastante duras e indignación. Esto llegó al punto incluso donde un fan llamado Henry Walsh realizó una petición a través de la página change.org para eliminar The Last Jedi del canon oficial. Ni siquiera el absoluto plagio que fue The Force Awakens logró irritar tanto a los fans como para crear este nivel de indignación, porque si bien muchos ven la petición de Walsh como algo infantil y ridículo, muchos también son los que están de acuerdo con que The Last Jedi abarató muchos elementos y personajes queridos de la Saga.

 

Uno de los puntos más reiterados por los defensores de The Last Jedi es que Star Wars ya no es para los fanáticos, es para todos. En lo personal encuentro interesante como muchos de los fans originales, de esos que gastan gran parte de su sueldo en merchandise de la franquicia, hoy se sienten más alienados por la misma y por los nuevos fans. Y por más que me gustaría decir que este argumento está errado, me temo que Disney también lo ve así. Con esto me refiero a que The Force Awakens tenía serios vacíos argumentales que muchos esperaban ver resueltos en la secuela, principalmente la gente que criticó duramente la película. Sin embargo, The Last Jedi es completamente indiferente a dichas críticas o se refiere a ellas con cinismo y sarcasmo. Preguntas tales como ¿por qué Rey es tan buena en absolutamente todo? o ¿Quién es el Supremo Líder Snoke?, entre varias más, son completamente ignoradas por el director/guionista, Rian Johnson, y ridiculizadas por aquellos que disfrutaron The Last Jedi.

 

Menciono todo esto porque la verdad siempre tiene que ir primero al momento de hacer una crítica. Y por más que uno quiera ser objetivo, hay detalles que molestan más a unos que a otros. Hay preferencias o expectativas que nublan la capacidad de evaluar una obra de forma pura. Pareciera que la visión que tenga uno sobre esta película dependiera netamente de quien la emite y no de la su calidad de guión, dirección, etc. Hay que entender esto porque es una realidad que la gente tiende a ser muy apasionada por Star Wars. Es cosa de ir a los estrenos y ver como varios van con sables láser de juguete, o como son de fervientes las discusiones por internet. Me atrevería a decir que muchas veces dichas discusiones pueden ser incluso más tensas que hablar de política por internet.

 

 

Delirios de Grandeza

Uno de los pecados más grandes que puede cometer un artista, director, o escritor es explicar el contenido de su obra justificando de paso su incapacidad de entregar las herramientas necesarias al espectador para entender su mensaje. Un ejemplo de cómo lidiar con este tipo de situaciones es el de Quentin Tarantino y el maletín de Pulp Fiction. Innumerables veces ha sido acosado respecto al misterioso contenido del maletín, negándose una y otra vez sin dar una respuesta concreta, excepto en una entrevista donde declaró que se trataba de una simple ampolleta. Una revelación diseñada para jugar con los periodistas y fanáticos sin arruinar uno de los puntos más importantes de la película.

 

Rian Johnson pecó de la forma más arrogante y soberbia posible. Varias críticas, aunque no bien fundamentadas, contra la escena final de Luke Skywalker apuntan al hecho de que nunca se había determinado la “proyección a través de la fuerza” como un poder posible. Profundizaré más sobre esto en otro punto. Sin embargo, Johnson decidió que en vez de mostrar evidencia de ello en el mismo filme decidió hacer una serie de tweets burlándose de los fans al revelar que dicho poder está dentro del libro The Jedi Path: A Manual for Students of the Force. Esto es terrible tanto por lo ya expuesto pero también por el hecho de que, a pesar de verse como un argumento sólido, dicho libro está fuera del canon gracias a Disney. Sugerir la validez de dicha escena por el respaldo sugerido no solo demuestra una actitud un tanto infantil del director sino que también crea una disconcordancia respecto a qué material de Legends (contenido pre-Disney) puede considerarse canon o no sin una línea clara.

 

 

Por otro lado, el director de The Force Awakens también se ha sumado a las declaraciones contra los fans. Luego de que cientos de críticas contra the Last Jedi emergieron del internet, bajando considerablemente su puntaje, J.J. Abrams decidió desacreditar toda opinión disidente con una sola oración abrumadoramente reduccionista: los haters se sienten amenazados por personajes femeninos. Primero, esto se conoce como una falacia lógica llamada Ad Hominem, donde se busca atacar a la persona ignorando el argumento real. Segundo, es interesante con personajes femeninos ya establecidos y altamente queridos en el mundo cinematográfico como Ellen Ripley, Sarah Connor, la misma Princesa Leia, entre varios más que se sugiera que la crítica contra las mujeres protagonistas no va por lo pobremente escritas que están sino por el hecho de que son mujeres.

 

Actitudes como estas dan la sensación de una suerte de guerra entre los críticos y Disney donde los directores buscan ridiculizar las críticas con el fin de sentirse superiores a su propia audiencia. Olvidando que nunca se insulta al público.

 

 

Fans Irritados

Para consolidar más la analogía de guerra entre creadores y fanáticos, en el sitio de descargas gratis The Pirate Bay se subió una edición fan llamada The Last Jedi: De-Feminized Fanedit. Esto causó un estruendo en varios medios como Polygon, Indiewire, Dorkly, y muchos más donde acusaron a la persona detrás de la edición de misógino, machista, racista, y varios nombres más. En resumen, esta infame edición se reconoce por eliminar una gran porción de la película reduciendo su duración de 2 horas y media a 46 minutos. Este hito, aún considerando las diferentes interpretaciones de los medios, es un increíble de todas formas. Solo una franquicia como Star Wars puede crear una reacción como tal en sus fanáticos, algo bastante único dentro de la industria cinemática. La reacción de los medios también es digno de admiración ya que atribuyen sin fundamente alguno lo que claramente fue el trabajo de un troll o un fan enojado a agrupaciones MRA (Men’s Rights Activists) o de Ultra-derecha.

 

Sin embargo, ya llevo mucho rato prolongando la crítica real. 

 

Humor Forzado

Desde los primeros minutos, para muchos fue difícil discernir si estaban viendo una película de Star Wars o una comedia de humor americano hollywoodense barato. Pareciera que Rian Johnson al momento de escribir el guión lo hubiese hecho con una pistola a su cabeza por parte de ejecutivos de Disney demandando bromas cada 5 minutos, independiente de que tan seria fuese la escena. Esto no es una exageración. Cada momento que significaba la confrontación entre fuerzas del bien y el mal, reuniones de personajes queridos, o espacios de aprendizaje y reflexión sobre la fuerza o el contexto en el cual se desarrolla el filme no vienen sin una broma de antemano, y es constante durante toda la película.

 

Esto no quiere decir que Star Wars tenga que ser una película 100% seria, personajes como R2-D2 y C-3PO tenían el rol, entre varios, de entretener al público con sus torpezas y cómicos intercambios. Pero debo llamar la atención de que rara vez era de forma intrusiva. Cuando una escena era seria, se mantenía seria. Cuando se bombardea al público con bromas en momentos que no lo merecen rompes la inmersión del espectador. Hay una gran diferencia entre Darth Vader siendo irónico con aquellos que ahorca usando la fuerza y Luke Skywalker haciéndole cosquillas con una hoja a Rey tras malinterpretar una lección de la fuerza.

 

The Last Jedi es, pero no es… y al mismo lo es

Se advierte que en los siguientes párrafos se discutirán puntos importantes con spoilers mayores respecto a los sucesos del filme.

 

Hay un consenso entre las críticas donde casi unánimemente acordaron que la peor escena de The Last Jedi, y posiblemente de toda la saga, es “la escena de Leia”. Lo que parte como una escena donde el villano, Kylo Ren, se dispone a matar a su propia madre es seguida por su inhabilidad de concretar el acto. La audiencia brevemente se da cuenta que Rian Johnson no tiene interés en matar a Leia, sin embargo un segundo Tie-Fighter inmediatamente dispara un misil confirmando la verdadera intención del director. En una escena genuinamente potente que claramente se mezcla con los sentimientos de pena por la muerte de Carrie Fisher en el 2017. Cuando el público cree que finalmente está listo para aceptar la muerte de uno de los personajes más icónicos del cine, Rian Johnson decide traerla de vuelta a la vida ignorando el frío vacío del espacio como si se tratase de Superman en una de las escenas más inverosímiles del cine.

 

 

Antes de profundizar en las razones de por qué dicha escena es terrible, es importante destacar brevemente que este es un problema durante toda la película. Un ejemplo es cuando Luke se dispone a darle su primera lección a Rey, la protagonista sugiere que “la fuerza” se trata de levantar rocas. Luke fehacientemente la reta por su vago entendimiento de la fuerza, solo para que en la escena final de la película se vea a Rey levantando decenas rocas enormes proveyendo a la Resistencia con una ruta de escape. Al contraponer dichas escenas es imposible no quedar seriamente confundido respecto al guión de Rian Johnson.

 

En términos de narrativa, la escena de “Leia” tiene sólo un efecto en la historia y es la muerte del personaje previamente introducido en Return of the Jedi, el General Akbar, con el único fin de establecer a Holdo como la nueva General de la Resistencia. Sin embargo, respecto a la resurrección de Leia pareciera que su rol es solamente que el piloto y comandante Poe Dameron aprenda la lección que ella quiere que aprenda, la cual es la de escapar. Dicha lección es reforzada constantemente por Holdo por lo que la participación de Leia se justifica menos aún, y sólo se vuelve peor en una de las escenas finales.

 

Muchos justifican esta escena implicando que Leia ha recibido entrenamiento Jedi por lo que su salvación no es tan descabellada. Esto es un serio problema por varios motivos. Primero se trata de un intento triste de escribir el guión por Rian Johnson. Como escritor y director, Johnson en ningún momento siquiera entretiene la idea de que Leia haya recibido instrucción alguna, así como tampoco fue presentado en el Episodio VII. Segundo, la Fuerza, en términos narrativos, no es una herramienta al servicio de los personajes para que esta solucione sus problemas cuando sea necesario. Durante todas las otras películas se ha demostrado como una “fuerza sobrenatural” que requiere entendimiento y entrenamiento para un propósito narrativo bastante claro: el crecimiento del protagonista y la contraposición entre las fuerzas de la naturaleza versus la fría tecnología. Utilizar el concepto de “la Fuerza” para justificar escenas como la de Leia o la escena final de Luke Skywalker solo abarata el conflicto principal y le quita valor al viaje de Luke en la trilogía original.

 

Inconsistencias y dados

No hay duda alguna, la nueva trilogía carece de cualquier dirección alguna. Lo que se presenta en The Force Awakens como la derrota de las cenizas del Imperio inmediatamente se contrapone con una resistencia derrotada por una flota increíblemente poderosa. Al mismo tiempo, se omite por completo el hecho de que Luke Skywalker había dejado un mapa con su ubicación, ignorando la trama principal de la anterior película. Esto es un problema serio ya que, nuevamente, se presenta una trama bastante disonante frente al espectador donde los hechos de un episodio no tienen repercusión alguna en el siguiente.

 

 

El problema de dichas inconsistencias no serían tan grandes si tan solo no estuvieran presentes dentro de la misma película. Pero las hay, y la más evidente tiene que ver con la reunión de 2 de los personajes más queridos de la saga, Luke y Leia Skywalker. En dicha reunión, que parte con una broma completamente innecesaria, Luke besa en la frente a su hermana y le entrega un par de dados. Estos dados, previamente ubicados en el Halcón Milenario, son tangibles y el público puede observar como Leia recibe en su propia mano, al mismo tiempo que se puede ver como siente el beso en su frente. En contraposición, cuando Kylo Ren se enfrenta a Luke Skywalker dicha tangibilidad se desvanece creando inconsistencias serias en menos de 5 minutos. Luego Kylo Ren encuentra los dados los cuales se desvanecen en sus manos. Todo esto crea muchas preguntas. ¿Por qué Leia había dejado los dados, un recuerdo de su difunto esposo, atrás? ¿Quería Luke engañar a su propia hermana con los dados falsos? ¿Luke puede decidir cuándo ignorar e interactuar con su entorno como una proyección de sí mismo?

 

 

La clave para mantener la suspensión de la credibilidad intacta en el espectador durante un obra de ficción es la consistencia de las reglas que el universo fantástico presenta. Al utilizar la fuerza como un elemento para justificar el guión de Rian Johnson se sacrificó dicha consistencia.

 

Un Fandom Alienado

Para el estreno de las precuelas se necesitaron años antes de que se llegase al consenso de que eran películas bastante inferiores a las originales. En el caso de The Last Jedi, el puntaje de los espectadores bajó considerablemente en solo semanas, con un 48% de aprobación en el sitio Rotten Tomatoes y un puntaje promedio de 4.5 en Metacritic. Algunos explican este fenómeno como una coordinación internacional de trolls, sin considerar que los puntajes altos puede deberse a la inmensa influencia que tiene Disney sobre los medios.

 

Todos esperamos cosas diferentes al ver una película, sobretodo si hablamos de Star Wars. Las expectativas son diferentes, las reacciones que tendremos son diferentes. Pero no se puede negar que la calidad de estas ha sufrido considerablemente con Disney sacando una nueva película cada año, tratando de sacar hasta el último dólar que puedan. La gente ya se está dando cuenta. Dentro de poco, en Mayo, se estrenará Solo: A Star Wars Story y su pronóstico no es para nada bueno. 

 

No es como que The Last Jedi no tenga nada bueno. Visualmente es preciosa, quizás la película de Star Wars más placentera de observar. La escena donde Rey y Kylo Ren luchan juntos contra la Guardia de Snoke es un testamento de lo recién dicho. Pero a pesar de que los efectos especiales e imagen de Star Wars siempre han sido importantes, lo que más queda es la historia. La historia de héroes rebeldes luchando contra el maligno imperio, la redención de un padre a manos de su hijo, el sacrificio de Han Solo. Si Disney le hubiera dado el cargo de escritor a otra persona para que Rian Johnson se dedicara solo a dirigir, quizás The Last Jedi pudo haber sido una película bastante mejor. Como producto final, es una película con un guión mediocre, inconsistente y lleno de personajes que no logran cautivar a los fans.

 

Hola! Soy traductor para Nerdmacia y por supuesto ávido gamer.