Caso de mujer con enanismo se aclara: los padres cambiaron su edad y la abandonaron.

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Tras un enorme seguimiento y una decena de hechos registrados en varios medios, la verdad ha salido a la luz:

El día de ayer reportamos sobre el misterioso caso de una «niña» de 22 años quien habría intentado asesinar a sus padres adoptivos de distintas maneras, siendo acusada por su madre quien decidió fugarse a Canada dejándola abandonada y sin apoyo económico.

Resulta ser que la historia tiene muchas más partes, cada una bastante importante, y gracias a una recopilación de varios medios se ha podido restituir la historia de esta joven.

La joven fue adoptada el año 2010 por la familia Barnett, cuando tenía solo 6 años, y de manera expresa, en una adopción que duro prácticamente 24 horas, y no fue su primera adopción, sino la tercera.

Aquí es donde entran las confusiones: el certificado de nacimiento. La niña habría nacido el 4 de septiembre del año 2003, pero los padres rechazaron la información, y el 2010 se confirmó por varios doctores e informes médicos que Natalia Grace, la niña, contaba con 8 años y una enfermedad conocida como displasia espondiloepifisaria congenita, un padecimiento a los huesos que se traduce en baja estatura, anormalidades a la estructura ósea y otros problemas.

Fue durante el año 2011 que la familia se dio cuenta de ciertas particularidades en Natalia. La madre menciona haberle visto vello púbico al desnudarla, y que la niña ya menstruaba, y buscaba ocultarlo lavando su ropa o escondiéndola, algo que para Kristine Barnett indicaba que era una adolescente o incluso una adulta haciéndose pasar por menor.

Aquí comienzan los problemas, ya que al hacerle un examen de densidad osea, para verificar su edad, estos arrojaron un resultado de 14 años de edad, pero nunca se tomó en cuenta la enfermedad que padecía.

El trastorno que tiene la niña es capaz de hacer aparecer una pubertad precoz, llegando tan temprano como los 6 o 7 años, junto con otras características secundarias sexuales, como hipertrofia mamaria virginal, o crecimiento de busto en edades muy tempranas, incluso llegando a macromastia juvenil.

Ella no era una adolescente, era una niña con displasia.

Fue el año 2012 cuando los padres de la niña lograron cambiar su edad legal de 9 a 22, en base a distintos exámenes y estudios, y muchos se preguntan como lo lograron. Fue el mismo año en que Natalia habría intentado arrojar a su madre contra una reja electrificada, por lo que la niña fue sometida a tratamiento en una unidad psiquiátrica, donde fue diagnosticada con un trastorno de personalidad sociópata, un trastorno que «solo aparece desde los 16 años en adelante»

Carta del doctor que trato a la niña obtenida por Wish-TV

Fue también aquí donde la familia Barnett se enfocó en su hijo biológico Jacob, quien nació con autismo pero un talento innato para las matemáticas, algo que Kristine plasmó en un libro llamado «La chispa» sobre la educación y el autismo, donde relata la crianza de su hijo.

Durante el año 2013 el instituto de física teórica Perimeter en Canadá se interesó en el niño y buscó trasladar a la familia, pero Natalia nunca llego junto a la familia.

Según los padres, estos arrendaron un apartamento y dejaron a la niña ahí durante un año, y gracias al cambio de edad Natalia fue dispuesta de cupones de comida y tratamiento psiquiátrico, mientras la familia se iba.

El año 2014 Natalia fue expulsada de su residencia, y una compañera de curso advirtió al noticiero local que la chica había dejado de ir a clases, y fue ahí donde la investigación de 5 años que ha dado tanta luz a este caso se abrió.

Natalia tiene ya 16 años, pero su edad cambiada marca ya los 30, y ha sido adoptada por una familia, mientras que el padre busca cooperar con la investigación, afirmando que el 2012, cuando cambiaron su edad, el se había percatado de que ella era solo una niña, mientras que Kristine decidió mantener la fidelidad de su relato, insistiendo en que la menor tendría 22 años.

Fue este mismo año y durante el 19 de septiembre que Kristine se entregó a la policía y esperan ambos padres ser juzgados por negligencia infantil.