ejecución vía zoom

La corte suprema de Singapur ha sentenciado a un hombre a muerte vía Zoom, según el diario Strait Times.

Se cree que es la segunda vez que una sentencia de muerte se ha otorgado y se ha realizado vía este servicio de vídeo, que ha visto un crecimiento importante desde que comenzó la pandemia.

Punithan Genasan, un hombre de 37 años proveniente de Malasia, fue sentenciado a muerte por ahorcamiento mediante Zoom por presentar a dos traficantes de droga el 2011. Genasan fue extraditado a Singapur el 2016 por ser «cómplice de narcotráfico«, y ayudar a concretar un trato que involucraba al rededor de 28,5 gramos de heroína. Ganasan negó todos los cargos en su contra.

Singapur es una ciudad estado con sobre 5 millones de habitantes con una política de cero tolerancia hacia las drogas y es una de las pocas jurisdicciones pudientes que aun contempla el castigo capital como una sentencia. Japón y EE.UU.. Singapur reportó cuatro ejecuciones en el 2019 y 13 en el 2018, según Amnistía Internacional.

No está claro si usar la aplicación Zoom para una sentencia de muerte va en contra de sus términos de servicio. Texas está actualmente experimentando con su primer juicio con jurado vía Zoom.

«La pena capital es inherentemente cruel e inhumano, y el uso de Singapur de tecnología remota como Zoom para sentenciar un hombre a muerte lo hace aún más así,» comentó Phil Robertson, el director delegado de Human Rights Watch en Asia.

El juez de la Corte Suprema de Singapur, Chan Seng Onn, fue quién anunció oficialmente la sentencia durante una llamada de Zoom.

La pena capital es un tema altamente controversial en los EE.UU., donde al rededor de un 40% de las ejecuciones son llevadas a cabo en Texas, según Amnistía Internacional. El castigo capital es especialmente controversial porque el país ha sido testigo de múltiples ejecuciones fallidas o con problemas en los últimos años, Aun que al menos no hay ningún caso de ejecuciones llevadas a cabo vía Zoom en el país, por ahora.

Un prisionera en espera de su ejecución pidió ser ejecutado por fusilación el 2017 luego de que varios prisioneros fueran accidentalmente torturados hasta morir por inyecciones letales fallidas. Su petición fue denegada.

El bizarro caso de Singapur sería la primera sentencia de muerte llevada a cabo por medio de chat de video, pero es al menos la segunda vez que se entrega la sentencia por esta vía.

Un hombre en Nigeria fue también sentenciado a muerte por ahorcamiento este mes en Lagos por haber matado a una mujer de 76 años.