Tras la derrota de KLG en la promoción/relegación, twitter se prendió en llamas, con toda clase de comentarios que desató una ola de polémicas sacando lo peor de la escena.

¿Cuál es el problema? la poca responsabilidad para y con los esports, comprendemos lo difícil que ha sido desestigmatizar al player, que afortunadamente poco a poco se ha logrado, pero se ha desestimado otros elementos.

Siendo hoy en día uno de los mayores problemas, la profesionalización completa del medio y no sólo los players, porque si bien son una de las partes importantes del ecosistema de esports, no lo son todo, profesionalizar el medio debe incluir a todos, desde players, pasando por coachs, community mannagers hasta los dueños y/o CEOs.

¿Cuál es el punto ahora? en el espectáculo y el deporte, esta bien «el picanteo» por el show, pero no cuando es mal intencionado ni se busca dejar mal parado al otro, más aún cuando alegamos del poco apoyo al que esta al lado o no consideramos los efectos de nuestras palabras cuando nos encontramos en posiciones públicas y de poder.

Hoy los esports están alzándose, y necesitamos más que nunca trabajar como región para poder posicionarnos como dignos rivales y como organizaciones respetables y a seguir. Por eso, «pisarnos la cola», no sirve para avanzar.

Hoy vimos la peor cara de los esports en latinoamérica, y lo único que podemos hacer es reflexionar todos sobre que imagen queremos dar como región si realmente queremos trabajar, o si vamos a armar bardo duro. Esperemos que estas situaciones no sean más que un día negro, y no influya a la visión de futuras empresas que pudiesen, en su momento, invertir en estos proyectos.

Cuando el egocentrismo y la inmadurez salen a flote en un medio que ha sido durante mucho tiempo infantilizado, indudablemente algo saldrá mal.