Monopoly Socialismo: Preparen sus pantaloncillos

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Todos conocemos Monopoly, el juego sobre estar sentado 3+ horas y perder a tu familia y amigos, que también trata de hacer varios tratos para obtener la mayor cantidad de propiedades posible y dejar a los otros jugadores en bancarrota.

También conocemos las millares de versiones del juego, incluyendo títulos con personajes de todo tipo.. Y el de Fortnite.

Pero también han hecho un par de versiones algo más inflamatorias y controversiales, tales como el afamado Monopoly Millennials.

Y en esta misma vena, llega la más reciente adición a la saga: Monopoly Socialismo

Monopoly Socialismo: Ganar es para capitalistas

Ahora, como buena y decente publicación, ofreceremos una visión insesgada e imparcial sobre los hechos. Sin embargo, te recomendamos que si ya te sientes ofendido u ofendida por el mero concepto de Monopoly Socialismo, que prosigas con cuidado. No se pone mejor desde aquí.

Comenzando por la portada, si bien la simbología estética del juego sugiere cierta ideología política del siglo XX, el juego, temáticamente hablando, no está tan orientado a este aspecto… sino más bien tiene un tinte de sátira hacia grupos de izquierda de nuestro siglo presente, y mofa sus ideas económico-sociales, lo cual con un poco de sentido del humor, es bastante entretenido (en la misma vena que Monopoly Millennial.)

En el juego, al pasar por el principio, en lugar de recibir un salario de 200 como es usual, recibes un «Salario Digno» de 50, y su foco es, en lugar de comprar propiedades, en invertir en bienes comunitarios, los cuales benefician a todo el grupo, para lo cual contribuyes tus «Fichas comunitarias». Sin embargo, si no logras pagar algo con tus fondos, debes recurrir al Fondo Comunitario, el cual no puede ser rellenado sino por los jugadores de manera voluntaria, y que si se acaba, todos pierden. Las tarjetas de chance, en lugar de beneficiarte, muchas veces te obligan a pagar, y solo empeoran tus fondos, y los de todos. Y parece ser que la única manera de mantenerse a flote en el juego es tomando ventaja del pozo común y de los fondos del resto de los jugadores.

Así que mecánicamente, el juego ya es una dura crítica del sistema económico-social que muchos alegan que «puede funcionar si se hace bien», pero lo que realmente parodia a las personas involucradas es, sin dudas, las temáticas. Estas incluyen referencias al veganismo, el medioambientalismo, la cultura de «todos son especiales e únicos», etc. Y, como no es dificil de adivinar, muchos están ardidos.

Una de las voces más críticas sobre el tema es un cierto académico estadounidense de Harvard: Nick Kapur, quien ofrece su opinión en twitter de este juego, alegando que «no tiene nada que ver con el socialismo real.»

Si sigues el Thread, te enterarás de varios detalles del juego.

Sin embargo, parece ser que Nick no da en el clavo, ya que critica al juego por no ser una fiel representación del teoretico socialismo funcional… Siendo que es una parodia de este y de personas de izquierda del siglo 21, e incluso, irónicamente, hace referencia a «The Landlord’s Game», el juego que inspiró al Monopoly original, el cual era una parodia en si mismo hacia el capitalismo monopólico de principios de siglo, sin realmente atinar al hecho de que este juego también es una parodia.

Después de todo, nadie se puede tomar enserio las galletitas de tofu que hiciste para el cumpleaños de Karl Marx.

Interesantemente, esta polémica ha incluso generado un tweet del ex-candidato presidencial Ted Cruz, quien dice:

«¿Por qué los academicos «Zurditos» tienen tanto miedo de expresar las fallas manifiestas del socialismo?»

Prosigue a una serie de tweets bastante polémicos refiriéndose a Venezuela, Alemania del Este, y Cuba, y lo termina con un tweet criticando de esta misma manera a aquellos que advocan por la educación universitaria gratuita, lo cual ha sido un fuerte punto de discusión en EE.UU. en los últimos años.

Sin más ni menos, te invitamos a unirte a la discusión… O no, porque es un maldito juego.