Call of Duty está de vuelta, y esta vez no hay naves espaciales, peleas con armas lazer, super androides ni nada por el estilo

Call of Duty es una de las franquicias más populares en el género de Shooters de la última década. Títulos como COD 1 y 2 definieron en gran parte el género, y a la hora de llegar al primer Modern Warfare el año 2007, el juego se encontraba con una popularidad enorme, pasando de un ambiente histórico como lo fue anteriormente, con las distintas Guerras Mundiales y del Pacífico, a un contexto moderno.

Modern Warfare 2007 llegó para quedarse, definiendo un montón de juegos y sus temáticas con un carácter moderno, guerras con drones, espionaje, artillería pesada, y teniendo probablemente una de las mejores misiones de sigilo en la historia con «All Ghillied Up», y fue tras su éxito que varios le siguieron, como Modern Warfare 2 y 3, Black Ops y mas…pero es aquí donde cambió un poco la historia.

No solo es considerado como una de las mejores misiones de sigilo en la historia, sino una de las mejores misiones en la historia de Call of Duty.

Tras varios decepcionantes títulos, tanto al nivel de historia como gameplay, COD necesitaba revivir, y fue WW2 que logró darle una pequeña patada en la dirección correcta, pero definitivamente con Modern Warfare 2019 (o simplemente MW) pareciera que el juego volvió a su época dorada.

MW trae una historia mucho más profunda que otros juegos de shooter, algo que nos impactó mucho fue la falta de filtro dentro del juego. Si bien Black Ops también fue en la dirección correcta, con la brutalidad de la guerra de Vietnam, MW muestra una faceta casi nunca vista: la vida de niños dentro de zonas de conflicto.

Una misión del juego es totalmente vista desde los ojos de una niña de 6 años, algo que complicó la creación del juego por la polémica, pero da una de las misiones más reales y duras en la historia.

Sabíamos de esto durante varias presentaciones y entrevistas, pero jugarlo es mucho más impactante que solo oirlo, y la calidad de detalle que le brindan al juego realmente hace resaltar todo este aspecto más «oscuro» de la guerra.

El juego trae devuelta al capitán Price, un personaje favorito de los fans, y hace muchísimas alusiones a los 3 juegos posteriores, siendo algo así como una precuela, y se notan varios cambios al motor del juego.

En primer lugar el motor gráfico ha sido rediseñado, y vaya que se nota, la calidad en luces y detalle de texturas es alucinante, en especial el cabello y barba, teniendo un realismo sin paralelo, incluso venciendo a juegos como Battlefield en el aspecto cinemático, algo que ni se nos ocurrió que pasaria.

El capitan Price esta hermosamente animado, y los detalles en la ropa, barba y armas son impresionantes.

Como lo mencionamos en nuestro artículo sobre el beta, las armas se sienten bien, cuentan con su propio peso y se intentan apegar mucho más a la realidad, y la capacidad de modificarlas en su totalidad realmente le siente bien al juego, en especial por el lado de multiplayer.

El multiplayer fue retocado un poco desde la versión beta. Si bien sigue prácticamente igual, se arreglaron distintos y molestos bugs a la mecánica de puertas, y se hicieron algunas revisiones a los puntos de spawn, aunque siguen existiendo momentos en donde revivimos frente a un enemigo, y otros más afortunados donde lo hacemos detrás de otro.

Si bien el multiplayer es balanceado y rapido, mucho mas que otros juegos de FPS, los mapas han sido modificados de la clásica estructura de 3 líneas que COD siempre ha tenido, añadiendo mucha verticalidad, callejones y pasadizos que entran en edificios, e incluso vehículos cuando son mapas grandes, quitando esa monotoneidad y añadiendo un poco de dificultad a quienes solían campear esquinas, con muchas maneras de llegar al mismo punto y varios pasajes que permiten flanquear enemigos.

El traje de Juggernaut, una de las killstreaks mas caras del juego, viene con su propia música metal…porque es necesario sentirse poderoso al usar este traje.

Como un fan de la saga Modern Warfare original, es realmente refrescante poder jugar un juego sin superpoderes, robots asesinos, armas con wallhack y otros, y si bien esos COD eran entretenidos por un rato, se hacen monótonos al aprender las 3 líneas que definen los mapas, las armas láser y los super skins que hacían parecer el rifle de chocolate.

MW es realista, o al menos lo intenta, su campaña es brutal y su multiplayer es rápido y muy movido, te permite jugar en más de una manera y trae esa sensación de salir del colegio para jugar una un free for all el año 2007 devuelta a tus manos.