Nerdview; InfoPost sobre el género Mecha: orígenes, evolución y visión actual

Todos conocemos el género Mecha. Fans, indiferentes o críticos del género, no pueden ignorar el esfuerzo de producir tanto el diseño, peleas y tocar temas como los conflictos éticos de la transhumanización. Incluso la mercancía es valorada como si fuesen tesoros rescatados del fondo del océano, con tanto detalle que hacen que nuestros juguetes robóticos de la infancia parezcan imitaciones baratas de Robocop.
Sin embargo, en este lado del mapa, la mayoría se limita a describirlas como “la serie de robots”. ¿Quieres ser esa persona? No es pregunta retórica: No, usted es un maestro de las ciencias de la animación.

¿Quieres que te llamen Robert Cop porque no sabes un milígramo del género Mecha?

Por lo tanto en Nerdmacia te haré un análisis sobre el género Mecha; su nacimiento, evolución e intentar averiguar por qué funciona tan bien y ha sobrevivido el paso del tiempo.
Reduje al mínimo lo irrelevante, para que te vuelvas un profesor en la materia sin el contenido chatarra (sin intento de broma).

Desgraciadamente, el texto sigue siendo extenso (se oye “MUCHO TEXTO”a distancia) y puedes leer el subtítulo que quieras. ¡Que esto no es el colegio y no hay exámenes de Mechas al fin del semestre!
Activa tus termosensores visuales y la máquina del tiempo porque vamos a recorrer una senda nueva en Nerdmacia, o sea, el post informativo.

El siguiente curso online contiene:

  • 1) El orígen del arte robótico.
  • 2) Cómo llegó a Japón, y cómo pudo romper la tradición.
  • 3) Anime, Manga. Series que marcaron pauta.
  • 4) Y en adelante: detalles importantes y conclusión.
  • 5) Descarga del certificado del curso: Mecha 101.

1) La madre del Mecha fue una idea artística y sin números binarios.

El futurismo es y sigue siendo una corriente artística de principios del siglo XX, que nació en Italia cuando Filippo Tomaso Marinetti escribió el Manifiesto Futurista, que se caracterizaba por romper con todas las tradiciones existentes, y la exaltación de lo nacional mezclado con lo…estúpido. Sip. La estupidez sigue siendo la creadora de lo genial.


Definidos por su movimiento rupturista con repudio del arte pasado, miran hacia el futuro con una obsesión por la velocidad, energía, tecnología y originalidad, mirando con ojitos de Lapras a las máquinas: automóviles, trenes y lo que se te ocurra que sea metálico y brillante.
Esta corriente se diseminó a varios países, entre otros, Japón, quienes serían los que extrañamente amaran estas ideas y las plasmaran en sus obras, que luego dominarían el cine, anime y manga.

Al futurismo le tomó un siglo parir esta belleza nipona. Pon atención en la fragilidad de las construcciones que son rascacielos con metales.

2) Dinámica, progreso, poder, bip bup.

– «¿Profesor, como es que Japón siendo tan tradicionalista se tragó esta corriente como si fuera una bebida cola?»

Espera, mi pequeño saltamontes, primero hay que entender las raíces literarias que comenzaron todo, antes de hablar del concepto actual cyberpunk, que entiendo que quieras saberlo ahora ya. Porque también me pasó y lo busqué primero.
Este fenómeno universal de la relación entre hombre y máquina, creador y creación, luego de ser importado como mencioné antes, generó que un poeta, Hirato Renkishi, se sintiera inspirado a romper el molde, justo en el período de tiempo en que el período Meiji abrió la puerta a las vanguardias occidentales porque la falta de originalidad dio dos alternativas: aprender más allá de lo tradicional versus seguir pintando samurais entintados por otro siglo (nada en contra, los samurais siempre serán cool).
Esto se refleja en el arte cover de este autor, que muestra figuras perfectas geométricas y partes humanas. Gracias a esto, se prendió la chispa que movió los pistones en la mente de los artistas, justo en la nueva y permisiva Era Taisho que deseaba traer aún más ideas occidentales, ya aburridos del período de estancamiento tanto político como ideológico, siendo la robótica el laxante por excelencia.

Figuras geométricas, Fibonacci, ojo humano y…un globo. No recuerdo haber mencionado eso. Perdónenme, onegai.

2.1) ¡Más rápido! Gas, gas, gas.

Como es un resumen del futurismo, iré más rápido que Initial D. Estamos en 1920, y se da a lugar la primera exposición futurista en Japón, que trajo de todos lados relatos de ciencia ficción, cine mudo, ¡arte conceptual! Los ojitos nipones brillaban imaginando que la ciencia tiene un lado humano, y que es posible un hombre nuevo utópico con elementos técnológicos.
El cine alemán y ruso motivaron a los cineastas japoneses a crear una visión única de SU futurismo, como se refleja en la película “Kurutta Ipejji”.


Todo iba smooth hasta que la entrada cultural del futurismo de occidente a Japón se invertiría, cuando se demarcó claramente el Futurismo japonés tras varios desastres naturales y ciertas guerras que no son el tópico de hoy. Temáticas de militarismo con armas y trajes con elementos estrafalarios, y la vanguardia del nacionalismo tan conocido en este país, frenaron la entrada del futurismo revolucionario, y cambiaron la hamburguesa por el sushi: el sentimiento del resurgir con fuerza y progreso desde las cenizas.

Puede no ser algo que se pueda llevar a la práctica pero como álbum de metal queda excelente. Observen el énfasis en el brillo del metal, figuras geométricas y esa antena.

3) Anime y Manga: La creación de un nuevo Japón.

Toda la maravilla pistolera y energética llamó también la atención de OTROS creadores de contenido. Uno de ellos y el más importante para el tópico, es el grande, el sublime Osamu Tezuka, considerado el papá del que descienden todos los hijos y nietos creadores del mecha actual. Toda esta idea loca del robot que va más allá de ser una tostadora, dio origen a ramas como la del ciberpunk, al steampunk y retrofuturismo moderno. El manga de este autor, “Metrópolis” y su posterior película, no sólo hablaría de la creación y destrucción de una sociedad frágil…música de suspenso.

(Dato freak: el manga de Osamu Tezuka de 1949 se basó en Metrópolis de Fritz Lang, película muda de 1927. Háganse esa screamers, explosiones de Michael Bay y ruidos de motores)

Mi creación…está vivo, ¡ESTÁ VIVO!

María, el primer androide del mundo mostrado en esta película, acaba por ser la idea positiva que la aleja de la vanguardia occidental en donde los robots poseen un elemento negativo, burdo como una impresora en coma, destructivo, creación de científicos locos al estilo Frankenstein.
No fue sino hasta 1952 en que nuestro mecha-padre diera un salto de fé con “Astroboy”. ¿La trama? Un robot creado en reemplazo del hijo fallecido de un científico, con emociones implantadas, consignándose como la obra más influyente de la animación (anime) japonesa. Androide o no, construyó el camino para las series subsiguientes. Desde aquí todo escala más rápido que Gurren Lagann.

En 1956, «Tetsujin 28 GO«, aparece el “mecha” como tal, un robot de control piloteado por un niño. Trabajo infantil, que novedad.
Super Giant” de 1957, una serie al estilo de Power Rangers que, aunque es más un live action que un hijo del género robótico, aportó el elemento de batallar con monstruos diferentes que aparecen cada semana.
Año 1972. “Mazinger Z”. La más relevante de su momento, principalmente por el concepto “Getter Robot”, que para nosotros significa robots que al unirse forman robots más grandes y fuertes.
En 1979, el subgénero del “Real Robot” nace de “Mobile Suit Gundam”, que consta de jóvenes (para variar) que deben pilotear robots para luchar contra otro bando de robots piloteados.

Hay muchas más series que me gustaría (y que faltan) nombrar, pero hay que ser objetivo con las series que efectivamente reinventaron el género, tal como lo he hecho hasta ahora. Por eso no podía faltar el Opus Magnum de Hideaki Anno de 1995: Neon Genesis Evangelion. Los “robots” (guiño guiño) eran más orgánicos, y ya no se trataba sólo de lo fantástico del mecha, sino de las consecuencias, dilemas éticos, y narrativas emocionales más profundas y desarrolladas, que incluso hasta el día de hoy hay gente descifrando cada aspecto de esta serie de culto.

Es tan poderosa e insuperable la franquicia que demuestra que una serie puede transformar la depresión en merchandising, y como una serie anti-escapismo es la vía de escape de una población frustrada.

4) Conclusión

El género Mecha se encuentra tan bien arraigado en la cultura popular oriental y occidental, que es imposible que pase desapercibido. Lo que sí es ignorado es que debajo de las ramas de un trabajo de animación, las figuras de acción, la música épica y por supuesto, la idea de un robot, se encuentran las raíces de un movimiento completo en que se fundamentó no sólo el anime y manga, sino que la cultura Japonesa que constantemente nos exporta estas series. Podemos elegir entre desconocer por qué nos gusta, podemos rechazarlo dados los gustos personales, pero no podemos negar que la progresión y el futurismo rediseñaron Japón en la potencia que es hoy en día.

Jakobirb
Sigue mis notas en http://nerdmacia.cl/author/jakobirb/ Doctor, streamer. Aquí hago reviews, sólo eso.

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