Una gran adición a la historia del plomero verde llega a la Nintendo Switch.

Oh Luigi, si bien todos hacen bromas a tu costa, como ser Mario Verde, ya eres conocido alrededor del mundo como el hermano asustado, él con movimientos excéntricos en Super Smash, el cazafantasmas y el que podría (según un millón de teorías) ser el padre de Rosalina, y es muy posible que nada de esto fuese posible sin la existencia de Luigi’s Mansion para Nintendo Gamecube.

El primer juego fue lanzado el año 2001, uno de los primeros títulos de la consola cúbica de Nintendo, y alcanzó muy buenas críticas de distintos medios, pero más importantemente, fue recibido muy bien por fans, quienes se sorprendieron al tener una aventura del hermano mayor como protagonista, en donde no existen princesas, no existen superpoderes, fuerza, saltos triples ni nada asi, solo un hermano asustado, una linterna y una aspiradora capaz de absorber fantasmas.

El juego incluso dio la entrada de múltiples personajes que se hicieron recurrentes en el universo de Mario, como el profesor E.Gadd y King Boo, con el primero haciendo aparición en los distintos RPG de Mario & Luigi.

Luigi’s Mansion 3, trae más de lo mismo, pero con un hermoso nivel de detalle, fluidez brindada por el Nintendo Switch y una nueva trama, que si bien se parece a las anteriores, da mayor profundidad a varios personajes y al incesante miedo de nuestro protagonista.

El protagonista sigue teniendo sus capacidades de cazafantasmas y con la nueva Poltergust G-00 en mano puede absorber, iluminar e incluso revelar secretos invisibles con un nuevo foco cromático. Pero la mayor novedad es la inclusión de una especie de baba sobrenatural capaz de tomar forma de nuestro plomero, anteriormente visto en el remake de 3DS, con el fabuloso nombre de: Gooigi (Goo es baba en inglés).

Gooigi es capaz de hacer todo lo que Luigi es capaz, viene con su propia y babosa Poltergust y tiene la habilidad única de ser… baboso, por ende es capaz de atravesar objetos que Luigi no, puede pasar por rendijas de piso, cañerías estrechas y mucho mas, pero tambien tiene vulnerabilidades: el agua y fuego.

Al tocar agua Gooigi automáticamente se derretirá, o en el caso de fuego se desintegra, volviendo a la aspiradora de donde vino, y en algunos casos, perdiendo tiempo en los distintos puzles que el juego nos brinda.

No solo es baboso, útil y muy elástico… sabe a cafe

El juego busca enfocarse tanto en puzles como combate, que si bien es bastante básico al comienzo, comienza a agregar dificultad a lo largo de la historia, con distintos fantasmas que requieren más que un simple flash de la linterna y succión de la aspiradora para ser derrotados, agregando incluso la necesidad de utilizar a Luigi y Gooigi al mismo tiempo para ser vencidos.

En materia de puzles existen muchísimos secretos en el juego, desde los muy fastidiosos Boo que rondan objetos de la mansión, obligando al jugador a buscarlos en distintas ubicaciones y moviéndose si uno falla en encontrarlos, a las distintas gemas que uno puede encontrar, escondidas en paredes, alfombras, cuadros, puertas falsas, invisibles, dentro de una tuba, dentro DE UNA PLANTA, DENTRO DE UN RETRETE, DIOS NECESITAMOS ENCONTRAR TODAS LAS GEMAS.

Nuestro espíritu de completicionistas nos hace sufrir

En materia de graficas, sonido y aspectos técnicos, el juego corre de maravilla, tanto en su versión portátil como dockeado. La iluminación, detalle en las paredes, fluidos, y movimiento son excelentes, y la música sigue dando una vibra de cualquier canción de Mario pero tocada en instrumentos tetricos, como un órgano, o violines desafinados.

Algo que nos gusto mucho a la hora de jugar, es la expresividad de Luigi al rondar la embrujada mansión. El plomero verde siempre esta reaccionando al ambiente, sea mirando un cuadro al pasar, asustandose con una manta y quedando petrificado, reaccionando a objetos caídos, o simplemente saltando de miedo al ver fantasmas (algo que te hace correr super rapido y abrir puertas a la velocidad del miedo), pero claramente se dieron el tiempo de programar muchísimas expresiones para el personaje, y formas de que interactúe con el ambiente.

Finalmente, el modo multiplayer, si, tiene uno, es muy entretenido, siendo en su mayoría mini-juegos y competencia de quien atrapa mas fantasmas y objetos, pero lo que no explican mucho, es que tambien es posible desconectar uno de los joy-con y permitir a un segundo jugador tomar control de Gooigi en la historia principal, haciendo la aventura entretenida de a dos jugadores, y si bien el uso de Gooigi es ciertamente limitado, a nosotros nos dio la oportunidad de jugarlo con hermanos menores y permitirles ser parte de la experiencia.

Luigi’s Mansion 3 es realmente un juego que le da brillo a la historia del asustadizo plomero, vuelve con el mismo brillo y creatividad que el primer juego, entregando una aventura muy disfrutable que totalmente recomendamos.