La nueva película de Ari Aster llega para darnos nuevas pesadillas, esta vez, a través de una secta pagana de Suecia.

Ari Aster se dio a conocer de inmediato con su primera película Hereditary, una película que aterrorizó a todos al momento de estreno y que se mantuvo dentro de las conversaciones para los Oscar de ese año, en especial una nominación para mejor actriz para Toni Collete, cosa que no pasó, pero duró todo el año y esto puso en el mapa a este director y su estilo de hacer terror.

Ahora vuelve con su segunda película Midsommar, dejando aun mas perturbada a la gente y a mi.

La película esta protagonizada por Florence Pugh quien interpreta a Dani, quién recientemente sufrió una pérdida y ella acompaña a su novio y su grupo de amigos a Suecia, a visitar a la familia de uno de ellos y celebrar una de sus fiestas.

Los primeros 20 minutos te agarran de inmediato, la diferencia con Hereditary es la duración esta película dura 147 minutos y se toma su tiempo construyendo hacia los horrores y estos no son los que asustan, sino que, son los que incomodan y perturban. Las acciones que ocurren aquí te harán sentir incómodo y te sentirás como los personajes, atrapado e hipnotizado.

Ari Aster nuevamente innova en como graba las escenas, la cinematografía es una de las mejores que he visto y como utiliza la cámara es algo totalmente nuevo dentro del género del terror.

La mejor actuación es la de Florence, desde el primer minuto te pones a apoyarla y de manera orgánica se va transformando a medida que la historia avanza.

Es una de mis películas favoritas del año, no me sorprendería si queda nominada a algún Oscar por banda sonora, vestimenta, maquillaje o incluso en dirección para Ari Aster, en este Halloween es definitivamente un imperdible.