En el universo del anime y el manga, los shoujos escolares son géneros ampliamente populares: son ligeros, románticos, no muy largos, fáciles de ver y por lo general con tramas no extremadamente complejas.

Eso hasta que mezclas el romance escolar con lineas y saltos temporales y una pizca de seinen, ¿O no?

Orange fue escrito por Ichigo Takano, quien también escribió obras como Yume Miru Taiyo y Ookami Shounen, Orange es hasta ahora la más famosa de los mangas que ha hecho, el cual comenzó a publicarse en 2012, siendo adaptada como un anime en el año 2016, así como una película live action durante el mismo año.

Naho Takamiya, con quien inicia esta historia.

El manga de Orange nos presenta a Naho Takamiya, una joven de 16 años que tras quedarse dormida el primer día de clases, recibe una carta de quien dice ser ella misma, diez años en el futuro. En la carta, su yo del futuro predice perfectamente todo lo que le va a pasar durante su día, además de aconsejarle no llevar a cabo ciertas acciones. Si bien en un principio Naho desestima el contenido y los consejos de la carta, a medida que avanzan los días y las semanas, Naho comienza a tomar en consideración los consejos, sobretodo los que involucran a Kakeru Naruse, el compañero nuevo de su clase.

El primer tomo incluye cuatro capítulos o «cartas», además una historia extra al final del primer tomo, centrado en Mami y Chiki, dos gemelas idénticas en físico pero completamente opuestas en personalidad. Esta historia también tiene tintes románticos como la historia principal, siendo el género en el cual la autora se desenvuelve.

Una de las cosas que más nos cautivó del primer tomo del manga es como, de buenas a primera la historia parte con el plot principal, la carta de sí misma que le llega a Naho en su primer día de clases, y mientras esta va comprobando la veracidad de las cartas, la historia va saltando entre la línea temporal en la que está la Naho del futuro, y la del presente (o pasado, según como se quiera ver), dándole sentido a la llegada de la carta y a las sugerencias que la Naho del futuro le hace.

Además de Naho y Kakeru, el manga presenta a otros cuatro personajes que forman parte del mismo grupo de amigos, todos con personalidades y desarrollos distintos, que le permite al lector o espectador encontrar un poquito de sí mismo en cada uno. Además de sentir la calidez y amistad que la autora logra plasmar bastante bien en las interacciones de grupo.

Si bien el dibujo cae un poco en lo que se podría considerar «lo estereotípico del shoujo» (pese a que se destaca en los detalles más realistas que tienen los personajes en su dibujo), la trama se mueve más allá de lo que es un romance común, añadiendo tintes maduros en la melancolía y arrepentimiento con el que el futuro se comunica con el pasado. Además de cómo logra abordar el sufrimiento personal de cada uno de los personajes, no enfocándolo únicamente en lo emocional desde el «estar enamorado», pero desde el perder, sufrir, vivir la culpa y el arrepentimiento.

Si tienen un tiempo, y quieren deleitarse con el romance escolar con un poquito más de profundidad a lo acostumbrado, les recomiendo mucho darle una vuelta a Orange, ya sea el anime o el manga, el animé tiene solo 13 capítulos y el manga seis tomos (y un séptimo tomo de cierre confirmado por la autora), lo dejamos muy recomendado para esta cuarentena.

Nos gustaría agradecer a Panini por habernos facilitado el primer tomo a esta bonita historia, esperamos puedan darle una oportunidad.