Durante estos últimos días y gracias a ASUS hemos tenido la oportunidad de probar el Strix Flare para compararlo a otros teclados de la gama, y honestamente nos llevamos una sorpresa con el teclado que ya tiene un año desde su estreno.

Hoy en día los periféricos salen como pan caliente, en hordas de distintas marcas buscando alcanzar la superioridad sea en cantidad, diseño o calidad. Y mientras muchos tienen diferencias muy sutiles, otros buscan innovar para sacar ventaja, no es así con el caso del Flare, que busca dar lo mejor al gamer de manera eficiente y vistosa.

El teclado USB gris cuenta con un diseño compacto y cómodo, de 104 teclas, exceptuando la «ñ», pad numérico y un set de teclas para control de multimedia, junto con el siempre confiable medidor de volumen, que en este caso toma forma de un pequeño rodillo ubicado en el costado superior izquierdo.

Los interruptores Cherry MX RGB se sienten bien al tacto, con una respuesta bastante firme y un ligero y satisfactorio click a la presión. Las teclas y su diámetro permiten una gran visibilidad de las luces, que utilizan leds muy brillantes dando un efecto muy bueno sea cual sea la configuración utilizada, y como todos sabemos: mientras mas luces mayor eficacia en los juegos.

Al mirar el Flare por encima se pueden notar 3 cosas a simple vista: el estiloso diseño de doble textura; la placa de acrílico personalizable; y el apoya muñeca.

El extremo derecho del teclado cuenta con una textura distinta al resto, y si bien no es algo que influirá en nuestras sesiones de juego; sí se ve bien al ojo, el posicionamiento es bueno y no causa problema ni mejoría, solo le da estilo.

En el segundo caso tenemos nuevamente algo que suma en la estética: la placa de acrílico. Gracias a la hendidura en el extremo superior izquierdo, esta pequeña placa que contiene el símbolo de Republic of Gamers brilla a toda intensidad, dándole un efecto especial al teclado. Pero esto no lo es todo.

El teclado viene con 2 placas, una con el logo de ROG y otra vacía, y da instrucciones de como personalizarla a tu gusto

El teclado viene con una placa completamente limpia, y personalizable al gusto, incluso dando instrucciones para lograrlo de la mejor manera, algo que muchos streamers, personalidades y honestamente cualquier persona que lo desee puede aprovechar para darle un toque mas personal a su equipo.

Finalmente esta el apoya muñecas, que no solo es bastante cómodo sino que es desmontable en solo 2 pasos…levantar y sacar, nada mas, nada menos, eliminando unos 6 cm de espacio de manera inmediata.

Con solo apoyarlo en el teclado el posa muñecas se mantiene inmóvil.

Pero el teclado no solo es bonito y brillante, lo importante, al menos para muchos, es el rendimiento, y el Flare no decepciona.

Al hacer comparaciones con otros teclados del mercado es difícil conseguir diferencias enormes, pero es simple mencionar que claramente la respuesta es distinta a teclados no mecánicos, y difiere de varios mecánicos en el sentido de que sus teclas son muy cómodas, tanto gracias a su forma semi curvada como a su tamaño.

Durante las múltiples partidas de distintos juegos, tanto FPS, Moba, y juegos de aventura, las teclas se mantuvieron firmes, dando una respuesta solida y sin delay, resistentes a la presión mínima, pero siempre listas para el momento necesario.

Pero lamentablemente no todo es oro, y no es el teclado el que da un pequeño problema, sino el software utilizado para configurarlo: ROG Armoury

El programa en sí es similar a Razer Synapse y otros del mercado, permitiendo la personalización tecla por tecla del Flare, incluyendo los distintos patrones de luces, dando estadísticas del uso de las teclas y la personalización de Macros, pero se cae en su confiabilidad.

Durante nuestro uso del teclado, Armoury crasheó mas de un par de veces, y con bastantes reportes en internet de lo mismo, fue notable que no era nuestro PC el que lo estaba causando. De la misma manera hubieron veces en que el software no lograba configurar de manera correcta las teclas, y en algunos desconfiguró otras, como la tecla Windows, algo que no pudimos arreglar sin importar que intentáramos.

Es algo lamentable tener que hacer el hincapié en el programa, en especial porque se utiliza para configurar múltiples periféricos ROG, pero es aquí en donde ASUS cae ya que es completamente necesario para personalizar y configurar las teclas, macros, accesos rápidos y otros detalles que si bien no son esenciales para el juego, lo son para un teclado.

Finalmente, cabe destacar que si bien el teclado entra dentro de la gama alta de periféricos gamer, cumple bastante bien una función con la que hemos tenido problemas como pagina de prensa, y esa es escribir.

El Strix Flare es muy cómodo para escribir, puede deberse a la calidad de sus teclas o la preferencia personal, pero una vez que ya nos acostumbramos al tacto el teclado se volvió nuestro nuevo mejor amigo a la hora de redactar artículos, editar y… bueno escribir este review.

ASUS ROG Strix Flare se va completamente recomendado, y a pesar de tener 1 año de antigüedad y el inconveniente con Armoury, no tiene nada que perder contra los teclados que se encuentran en el mercado, por lo que le damos un 8/10 ya que Armoury realmente puede ser un dolor de cabeza que necesita arreglo, en especial al cambiar la configuración de teclas.