Block Breaker y Touhou tuvieron un hijo.

Es muy probable que todo gamer de estas ultimas dos décadas haya visto el clásico Block Breaker. El juego era simple, similar a pong, el jugador debía rebotar una pelota contra bloques para romperlos, malabareando el proyectil para eliminar todos los obstáculos en la pantalla.

El juego ha tenido un montón de re-imaginaciones a lo largo del tiempo, y Sky Racket es muy similar, si tomamos en cuenta que es una extraña mezcla con Touhou.

¿Sky Racket es un Shoot-em up breaker? ¿Breaker-Hell? Ok no le intentaremos poner nombre, aunque sus creadores lo nombran como un Shmup Breaker, pero el juego es genial, y salir de un indie-jam lo hace aun mejor.

El juego fue creado en 72 horas, y a despues de pasar por un monton de refinamientos para su lanzamiento en Switch, el juego se ve y juega de manera fenomenal.

La premisa es simple, un bullet-hell con mecanicas de Block Breaker, es decir calcular la trayectoria de tus ataques, romper bloques, defenderte de otros tiros y etc. El juego es un side-scroller de estilo 16-bits moderno, y que se ve muy similar a este formato, pero mucho mas detallado, brillante y lleno de variedad.

Nuestra arma principal es una raqueta que nos permite devolver los proyectiles que disparan los enemigos, y aunque no podemos atacar de manera directa ¡no necesitamos lanzar nada cuando la pantalla esta llena de cosas que podemos reflejar!

La dinamica del juego es muy entretenida, y nos lleva a una contradiccion muy similar a Enter The Gungeon, otro popular bullet-hell.

Queremos esquivar los ataques constantemente para evitar recibir daño, pero también queremos recibir los ataques para poder reflejarlos y vencer a los enemigos, una combinación paradojica pero efectiva en estos casos.

El juego esta lleno de colores, acción y un montón de efectos visuales muy reminiscente a los juegos de árcade de la era de 16-bits, aunque esto le juega un poco en contra.

Generalmente los bullet-hell mantienen una paleta de colores muy viva para los objetos en la pantalla, pero fondos mas opacos y de colores inversos para no perder lo que hay en la pantalla. Lamentablemente Sky Racket tiene fondos muy variados y brillantes, con luces y efectos constantes, algo que si bien le da un toque artístico, hace muy difícil el gameplay y mantenerse atento a las miles de balas en la pantalla.

En el caso del soundtrack no hay nada de que quejarse, la música tiene un estilo singular de chip-tune y se mantiene persistente a lo largo de la historia, que si bien no es muy larga, es disfrutable.

Sky Racket es un juego que claramente necesita pulido, es constante en lo que hace y disfrutable, pero se cae en un par de puntos base que podrian hacerlo mucho mejor. El juego salio de un Game Jam para llegar a Nintendo Switch como un gran indie, y si bien lo disfrutamos, esperamos que reciba una que otra actualización a lo largo de los próximos meses.