Existen milagros, The Witcher 3 originalmente fue uno, y ahora es un hermoso milagro que la pequeña consola pueda correrlo tan bien como lo hace.

CD Projekt realmente le pone mucho amor a sus juegos. Lo hicieron con The Witcher y su secuela, con una enorme cantidad de detalle y misiones, contexto del mundo y más, pero fue cuando llegó la tercera entrega que el mundo realmente vio de qué era capaz la compañía.

The Witcher 3 llegó como una maravilla técnica a consolas y PC, con gráficos alucinantes, un mundo gigantesco, una cultura de personajes viva y mucho mas, y a mas de una persona se le sobrecalento la consola, crasheo el juego o incluso derrite PC’s que no estaban listo para correrlo, por lo que realmente es una maravilla tecnológica como el juego corre en Switch.

La consola de Nintendo funciona con un procesador NVIDIA Tegra X-1 que funciona tanto como GPU y ayuda del CPU, y por eso es que muchos lo ponen de la siguiente manera: Una tablet glorificada.

Si bien Nintendo Switch no tiene la cantidad de poder de procesamiento para muchísimos juegos, es la exclusividad y su calidad para generar juegos impresionantes con esa capacidad, como Breath of The Wild, y The Witcher realmente es uno de esos juegos.

Si bien las gráficas se ven muy escaladas, y se nota que utilizan blur para bajarle un poco a todo lo que la consola debe procesar, pero el juego sigue ahí. Los árboles se mueven con el viento, los rayos de luz pasan a través de las ramas y los NPC siguen siendo muchísimos, todos con sus propias características.

El juego está capeado en 30 fps, y si bien no existen bajas monumentales de estos, se puede jugar de inicio a fin sin ser frustrante, aún en combate, cabalgando, o incluso dentro de los pueblos del juego, todo se mantiene estable y sin un mayor drop.

Para quienes han jugado The Witcher, ya sabrán que el sountrack es impresionante y está muy bien armado, nada de esto cambia en el port, y todo el juego mantiene la vibra y espíritu que siempre ha tenido gracias a las distintas canciones y temas que se aplican.

De igual manera el combate y maniobrabilidad del juego sigue siendo el mismo, aunque yo diría que es algo más cómodo, en especial por la parte de portabilidad que le agrega la consola.

The Witcher 3 es una aventura imperdible, y de haberla jugado ya, nada se pierde probándola en esta consola portátil, al menos eso es si no te importan los gráficos. También cabe destacar que el juego cuenta con todos sus DLC, y que pesa unos asombrosos 32 GB’s de memoria, así que les recomendamos tener una tarjeta bastante grande para soportarlo.