El 15 de julio se estrenó en Netflix, de forma exclusiva, una nueva serie llamada Stranger Things. La premisa era simple: un chico desaparece una noche y su madre no dejará de buscarlo. Pero detrás de esta breve sinopsis que nos daban se escondía una oda a los 80 y a la cultura popular, la cual estaba destinada a abrazar nuestros corazones en 8 capítulos llenos de misterio, guiños y ñoñerías.

 

Stranger Things

La historia transcurre en un pueblo alejado de la mano de dios donde la posibilidad que pase algo interesante es tan reducida como que no te puteen en una partida de lol. Son los años 80 y te lo hacen saber tanto en la ambientación, la ropa, la música y todo lo que conlleva esa mítica década de nuestra historia. Y si me preguntan, la elección fue un total acierto. Porque los ochenta son una época que tiene velo misterioso el cual no sé como explicar, pero que, sin haber vivido, podemos reconocer apenas nos ponen un par de elementos típicos frente nuestros ojos. Nos nombran un par de películas, la guerra fría, una tendencia y listo, tal vez un peinado o forma de vestir, lo reconocemos. Alguna banda o música típica y lo conectamos de inmediatamente. Los ochenta son tan reconocibles y adorables como la época medieval, podemos crear historias infinitas tras esta década y no nos cansaremos de explorar sus posibilidades. 

En este pueblo llamado Hawkings, están los típicos personajes que la cultura popular nos ha inyectado durante años: el clásico winner bacán que viste a la moda y es medio medio matón que tiene un grupo de amigos igual de bacanes, el cuál se engrupe a la chica perna pero bonita que tiene un hermano chico super perdedor que juega rol con amigos perdedores, uno de los cuales se pierde en el bosque, su madre se vuelve loca y acude al shérif del pueblo para buscarlo. Porque si, hay un shérif. Ósea, mas cliché no puede ser, pero nos gusta… y nos gusta harto. Ya que, a pesar que los personajes sean un estereotipo, los sentimos reales y cercanos. Porque congeniamos con esos cabros chicos que pueden pasar horas jugando y no se aburren, o quizás fuimos igual de inocentes que Nancy y caímos en las fauces de algún maldito/a que jugó con nuestros sentimientos, o nos enamoramos de la actuación de Winona Ryder y su papel de madre loca/desesperada, o simplemente encontramos genial que una niña calva tenga los poderes de Charles Xavier.

 

stranger things 1
¡Me gusta la Pepsi!

 

Nos gusta porque esta historia hubiese sido inconcebible y del montón si hubiese sido ambientada en otra época. Porque no hubiese funcionado en los 70, ni en los 90 ni ahora. La amputación tecnológica que sufrimos al ver los personajes sin celulares, internet u otro medio de comunicación que nos es tan frecuente y cotidiano en la actualidad crea un halo de histeria y nervios al ver el desarrollo de la historia. Aun que sea un pueblo chico infierno grande, la comunicación instantánea no existe y se hace notar (para nosotros especialmente). Insisto, no pudo haber una elección mejor en la temporalidad de Stranger Things.

Absolutamente todo en esta serie esta hecho con intención y alguna doble lectura. No es casualidad que en el primer capítulo se nombre a “Uncanny X-men #134”, ya que es el tomo donde Jean asume la personalidad de Dark Phoenix y anticipa la cagá que vendrá para los mutantes. Tampoco es al azar los posters que podemos ver en las habitaciones de los personajes, nos llevan de la mano para recordar películas de John Carpenter (The Fog, The thing), música popular de la época tipo David Bowie, The Clash; o las constantes referencias a la obra de Stephen King.

 

stranger x-men
A la izquierda Uncanny X-Men 134, a la derecha la mítica portada del 135

 

 

Nos gusta también porque parece mas una serie de los ochenta que una ambientada en ella. Me explico. Como ya les he comentado mas arriba, los tópicos, el vestuario, la ambientación, la caracterización, etc. esta muy bien lograda, pero además, hay detalles que nos ayudan a viajar mejor en el tiempo: las tipografías usadas en los títulos, el uso de sintetizadores en la banda sonora, la narrativa misma de la serie. Es sin duda alguna un logro magnífico de la producción, ya que lo consigue con buenas técnicas y no sólo apostando a la melancolía.

Netflix, junto la producción y dirección de los hermanos Duffer (Hidden) nos sorprendieron gratamente estas vacaciones de invierno, trayendo consigo una serie que nos engancha desde el primer capítulo y juega al misterio hasta el final. Esperemos que no solo a nosotros nos haya gustado tanto Stranger Things, sino también al público que gusta de una buena historia, narrativa y ambientación. Esperemos también que la recepción sea lo suficientemente buena para que pueda existir una segunda temporada y así llenar nuestros corazones.

Ficha Técnica: 

Nombre: Stranger Things

Género: Ciencia Ficción, terror, drama.

Creadores: Matt Duffer, Ross Duffer

Reparto: Winona Ryder, David Harbour, Millie Brown, Gaten Matarazzo, Caleb McLaughlin, Natalia Dyer, entre otros.

Año: 2016

País: Estados Unidos

Temporadas: 1 (disponible en Netflix)

Capítulos: 8 (45-50 minutos app)