Reseña: Oyasumi Punpun, la Magnánima Oda al Sufrimiento

El Desarrollo Humano nunca ha sido fácil, menos aún cuando todo a tu alrededor es Tóxico e Irracional.

Comencemos; Oyasumi Punpun es un manga escrito e ilustrado por el mangaka Inio Asano (Nijigahara Holograph, Umibe no Onna No Ko, entre otros).

La historia sigue a Onodera Punpun, un pequeño niño ‘normal’, que a lo largo del manga es representado con un dibujillo de un pequeño pájaro, esta representación es también, para todos los miembros de su familia. Luego de que llegara una nueva compañera a su escuela, Tanaka Aiko, Punpun termina cayendo en una anormal obsesión por ella, esto es, como podríamos llamarlo, el Principio del Fin.

Los Ambientes Disfuncionales Crean Niños Disfuncionales

Punpun es un pequeño niño que vive en un hogar con una nula composición valórica, marcado en un principio por la violencia emitida por parte de su padre, hacia su madre, por lo cual el tío de Punpun se va a vivir con ellos. Un punto destacable en esta obra es que todos se ven como humanos normales, excepto el pequeño y su familia, esto para mostrarnos a todos los integrantes como un reflejo de nosotros mismos en la vida real, esa cruda realidad, y, en esto no queda para nada corto el manga, mostrándonos una sociedad sucia, una familia corrompida por una relación rutinaria y fallida, lo cual se refleja en la personalidad de nuestro querido pollito, el cual es bastante ansioso y no sabe relacionarse particularmente bien con la gente.

El Amor Puede ser Obsesivo, Hasta Llegar al Punto de Corromperte

Cuando al colegio llega una niña nueva, llamada Aiko Tanaka, Punpun pierde la cabeza (no literalmente) y termina enamorado de ella a primera vista. Lo que empezó como un Slice of Life biográfico nos arrastra durante 10 años a partir de este suceso y nos muestra como todo fue arruinando mentalmente a Punpun al punto de llevarlo al desequilibrio y quiebre mental.

A medida que avanza la trama podemos ir conociendo más sobre nuestro ansioso protagonista, el cual se va sumergiendo cada vez más en una adultez y madurez dificultosa, no quiere tomar sus propias decisiones, ya que ello implica que traigan consecuencias, las cuales solo terminan por corroer dentro de su ya fracturada mente.

Independiente de ello, todos los personajes tienen una narrativa y una estructura impecable. Aquí no podemos decir si alguien es bueno o malo ya que, sinceramente, todos se comportan como humanos, y eso es lo fresco del manga, que nos muestra a todos como un reflejo de nosotros mismos, nos muestra de forma danzante y cruel la cotidianeidad del humano, mientras nos muestra de manera forzosa e incómoda el crecimiento obligado de un personaje que, claramente no está preparado para la ruda realidad que se le avecina conforme va creciendo en la historia.

Cada acción, cada palabra, cada escena queda completamente justificada cerrando cada línea argumental y cada historia contada en este manga, nada te deja cabos sueltos, nada te deja preguntas sin respuesta, aunque, puede que esto te deje más dolor en el corazón, de ese dolor que se siente como si te faltara una parte de ti, y sí, esa parte faltante se la lleva el manga.

¿Qué tan Lejos Puedes Llegar sin Quebrarte?

En esta reseña me remitiré a hablar específicamente de la filosofía del manga además de la desastrosa relación de los dos protagonistas.

A medida que avanza la historia, se nos presenta que Aiko viene de una familia extremadamente disfuncional en base a una madre ultra religiosa que la golpea a modo de diversión.

Debido al entorno que la rodea, Aiko es un personaje emocionalmente dependiente hacia Punpun, a tal punto de amenazarlo con asesinarlo si éste le miente a ella, podríamos incluso clasificar a Aiko como una Personalidad Limítrofe descompensada con sesgos de narcisismo exacerbado de vez en cuando.

La relación amorosa entre estos dos es algo que baila con lo dañino, que le coquetea al irracional, a lo imaginario de la felicidad, la cual es tan etérea como la duración de la normalidad entre estos dos. Para Punpun, Aiko se convirtió en su Diosa Salvadora, a la cual seguiría hasta el fin del mundo con tal de verla feliz, lo cual, debido a la co-dependencia emocional que ambos presentan, lo hace feliz a él también.

Podríamos definir a Aiko, desde el punto de vista del protagonista, como aquel primer amor que nos marca de por vida, aquella perfección hecha persona, sutil y puro, encarnación de todo lo sublime existente en el planeta, ella es el amor platónico que debiese ser eso, platónico, algo tenue y fugaz, que todos hemos tenido pero no siempre hemos podido olvidar. Para Punpun, ella es ese amor platónico que se volvió real, lo cual terminó convirtiéndose en una obsesión desmedida creadora de un caos nihilista en la mente de nuestro protagonista.

Qué podemos decir, a partir de una madre suicida y un padre alcohólico y violento es difícil que no se te pegue. A medida que va pasando el tiempo la imagen de Punpun se va distorsionando, esto acorde a como se va desfigurando mentalmente.

Si Hubiese un Lugar más Bajo que aquí, de Seguro sería el Infierno.

Uno de los tópicos de los que sí o sí hay que hablar cuando se trata de Inio Asano, es lo pulcro y perfeccionista que es con sus ilustraciones. Son tan bellas y realistas que puedes incluso sentir como si estuvieses allí, además de esto, tiene el talento de darle a sus ilustraciones una sensación de movimiento que se aprecia a primera vista. Todo detrás del diseño de este manga es increíble, y es que, si hay algo de lo cual Asano puede lucirse, es sobre su manera de ilustrar. La alegoría de los dibujos es formidable, un festín visual que no acaba nunca, y que, por qué querríamos que acabase en primer lugar.

Los fondos de doble página tienen un acabado impresionante no abierto a cuestionamientos, porque no da cabida para ellos en ningún minuto. Con encuadre fotográfico perfecto, la simbología que representa cada página, la melancolía, tristeza, sufrimiento, rabia y alegría que genera es algo que no vas a encontrar en otros mangakas excepto Asano. Sí, me doy el lujo de ser así de categórica porque francamente, se lo merece. En este manga se luce como nadie, es de los grandes y hay que destacarlo.

¿Fue Dios Quien Creo los Hombres? ¿O los Hombres Quienes Crearon a Dios? Tampoco es algo que me Quite el Sueño, la Verdad. En fin, si es que el ser Humano…

El manga evoca sentimentalismos sin siquiera intentarlo, el reflejo de nosotros mismos en personajes de algo que vemos como un método de relajación, el manga, termina por convertirse en algo que nos causa una férrea incomodidad, porque, a nadie le gusta verse a sí mismo reflejado en alguien más. El ser humano tiende a odiar aquello que se le parece, buscando de todas formas posibles rehuir de ello, de que aquella coincidencia no exista, buscar la separación de aquel ser a toda costa.

Oyasumi Punpun no es un manga para todos y eso está más que claro, aquí no verás familias felices, relaciones amorosas fructíferas o personas sanas con una mentalidad impecable, no. Este manga está hecho para volarte la cabeza. Para dejarte pensando después de leer cada capítulo (los cuales mayoritariamente terminan con un cliff hanger) para dejarte una sensación incómoda antes de ir a dormir, para mirarte al espejo y preguntarte si acaso eres igual al personaje, si acaso fuiste calcado a su manera o simplemente es una psicosis por ver a alguien retratado de la manera en que tú eres.

En fin, el manga cae en un nihilismo y existencialismo exacerbado, cayendo reiterativas veces en el análisis de la condición humana como tal, las emociones, la responsabilidad humana, la libertad, pero a su vez, dándose cuenta que todo se resume a cero, por lo tanto nada tiene sentido, se acepta lo mundano y se rechaza lo moral, cayendo en un espiral depresivo del cual no existe salida porque a final de cuentas el mundo es solamente algo que existe, al igual que todos nosotros, y que tarde o temprano se acabará, por lo cual no tiene mucho sentido vivir tus días de buena manera.

Punpun nos deja remembranzas de nuestra adolescencia, de como muchos nos vimos marcados en una espiral de obsesión y decepción conforme conocíamos a nuestro primer, segundo, tercer amor platónico y así podría seguir, qué te puedo decir, hablaría por un gran porcentaje si te dijera que a la mayoría nos ha pasado ello alguna vez.

El descontrol psicológico, la ideología nihilista y lo disfuncional son 3 cosas que marcan este manga a lo largo de todos sus capítulos, algo que vale la pena leer si te gustan estos tópicos, porque, asumámoslo, Oyasumi Punpun no es un manga para todos, ni para todos los gustos. Es un manga fuerte, con emociones e imágenes fuertes que podrían terminar por confundir tu mente.

Si aún así deseas adentrarte en el descubrimiento de este manga, solo puedo desearte, Buenas Vibraciones.

Te hace pensar, ¿no? Cada uno elige creer en lo que quiere, pero… El sentido original de la fe, es que es un medio para vivir, no el objetivo. Aunque estés riéndole a todo el mundo… es muy triste estar sólo por dentro.

Danimiauhttp://instagram.com/danimiau.cosplay
Dani, 26. Intento de Cosplayer, de Redactora, de Streamer y de Ingeniera. Me gustan mucho los Dinosaurios. •Jojo•Madoka Magica•Steins;Gate•NGE•TTGL•

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