Reseña: The Banner Saga

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Es increíble como títulos como este pasen bajo el radar más que nada por no estar asociados con marcas de renombre. A pesar de haber sido críticamente exitoso, obteniendo puntajes bastante altos en reseñas oficiales, The Banner Saga no alcanzó el nivel de ventas o popularidad que pudo haber obtenido, aún considerando que el juego está disponible en consolas, PC e incluso iOs y Android. Pero claro, Stoic (el estudio de desarrollo) no es un nombre que esté ligado a una empresa muy grande. El único renombre que podría asociarse con The Banner Saga sería el de Steve Escalante, quien previamente trabajaba para Bethesda antes de fundar su actual compañía Versus Evil.

 

El universo nórdico medieval que nos presenta The Banner Saga es precioso, con una atención al detalle en cada cuadro que impresiona bastante. Todas las escenas están hechas en animación 2D, y aparte de darle al juego un aire bastante único mejora bastante la fluidez de un juego que es relativamente lento. Por suerte, la historia no se queda atrás de la presentación. Sin embargo esta puede ser un tanto oscura, contrastando con la bonita fachada del mundo que se nos entrega.

Muchos juegos se jactan de darle al jugador la posibilidad de tomar “sus propias decisiones”, pero no todos logran crear situaciones donde estas tengan un genuino peso sobre el jugador. A medida que avanza la historia, el diálogo entre los personajes hará sí o sí que sientas empatía por ellos dada la lúgubre circunstancia en la que se encuentran. Sus motivos son creíbles y apelan a la constante lucha por derribar las murallas que hacen que culturas diferentes puedan unirse ante un peligro tan grande que no pueden llegar a dimensionarlo.

Para complementar esto, Stoic nos entrega mecánicas que van de la mano con la historia que se va narrando. Será tu deber liderar grupos de gente en un viaje escapando de la muerte, pero los recursos son escasos. Si te tomas demasiado tiempo, tu gente puede empezar a morir de hambre. Si no mantienes la moral alta, tus guerreros serán menos efectivos. Incluso peleas cotidianas entre campesinos tomarán tu atención, de lo contrario dudarán de tu liderazgo, desaparecerán suministros e incluso habrán asesinatos producto de riñas sin sentido. Y con esto no quiero decir que los guerreros que te acompañan están inmunes. Toma la decisión equivocada, por mejor intencionada que sea, y tus fieles compañeros podrán terminar bajo el hacha para no levantarse más.

 

Sin embargo, todo lo que he dicho no tendría mucho valor si el peso de las acciones no se reflejara en el gameplay. Por suerte, es justamente el caso. Independiente del camino que tomes en tu travesía, sí o sí tendrás que enfrentarte a bandidos y a los temibles Dredge, una raza de humanoides gigantes con armadura negra que fueron creados para destruir todo a su paso. Los guerreros que reclutes lucharán por turnos en diferentes áreas del mapa. Cada personaje tiene su propia clase, habilidades especiales, y armadura que debes debilitar antes de que se pueda dañar la barra de vida. La misma barra de vida indica cuánta fuerza tiene un personaje, por lo que cada golpe que reciba castigará doblemente al jugador. Es un cuchillo de doble filo que demanda que cada movimiento debe ser bien planeado.

Previamente, se lanzó un spin-off llamado The Banner Saga: Factions. El título se enfocaría en PVP donde el jugador podría utilizar hasta 9 clases que se encuentran en la historia del juego normal. Sin embargo, el juego es Free to Play y su propósito era más que nada promocionar el otro título, sin mucho éxito. Inmediatamente se criticó a Factions por no saber explicar mejor el combate a nuevos jugadores. A la fecha, es difícil encontrar gente con quién jugar a menos que sean veteranos que manejan bastante mejor las mecánicas que un novato.

 

Factions funciona como una arena opcional para probar tus habilidades aprendidas en la historia, si es que tienes amigos con quienes pelear. Si no es el caso, los tiempos de espera pueden ser demasiado largos como para que valga la pena. Lo cual es una lástima, porque la variedad de clases y la profundidad del combate hacen de The Banner Saga un juego bastante táctico e interesante. Mientras más avanzas en la historia, comienzas a dominar mejor las mecánicas y pronto el juego te da bastantes herramientas para idear tus propias estrategias con los guerreros que tu estimes convenientes. Si quieres luchar a distancia con tus arqueros o si prefieres cargar de frente con un escuadrón de escuderos, dependerá solamente de que te acomode más. La dificultad del juego no depende de las clases que uses, no hay una que sirva para todo escenario. Pero si en la dificultad más alta, no querrás experimentar mucho ya que pueden hay escenarios que pueden ser bastante crueles.

Lo que nos lleva al final de la reseña con un punto respecto a la duración del juego. Y es que este termina de forma muy abrupta. Aunque con todo el diálogo y encuentros a lo largo del viaje, no es posible decir que es un juego corto, sobretodo considerando su bajo precio en comparación con títulos triple A. Cuando llegues a al final, sentirás que quieres seguir experimentando, quieres saber cómo continúa la historia. Por suerte, tanto por el hecho de que The Banner Saga tuvo un fuerte éxito en críticas y apoyo mediante la página Kickstarter, la brillante historia continúa en la secuela que fue estrenada en Abril del 2016. Por consiguiente, pueden esperar una reseña del nuevo título dentro de poco.

 

Para los amantes de los juegos de estrategia por turnos, no pueden perderse The Banner Saga. La forma que mezcla la mitología y fantasía nórdica con su distintivo combate táctico puede parecer raro para aquellos que piensen en esta cultura como un grupo de bárbaros brutos. Pero desde su combate refinado aunque sencillo, la atención al detalle en los diversos lugares por los que viajarás hasta la brillante escritura detrás de la historia que se nos presenta, hay mucho en este título que cautiva y sorprende.

The Banner Saga está disponible para descarga en PlayStation 4, Xbox One, Android, iOS, Microsoft Windows, PlayStation Vita y Linux.