La compañía ya estaba en aprietos tras el anuncio de acoso e infidelidad de uno de sus directores mas importantes, ahora todo va en picada.

Las ultimas semanas no han sido ligeras, con una de las olas de relatos de abuso mas grandes en la historia de los videojuegos, siendo titulado por muchos como Gamer Gate 3.0.

Uno de los mas afectados fue Ubisoft y el desarrollo de Assassin’s Creed Valhalla, tras una acusacion de acoso sexual e infidelidad de Ashraf Ismail, director creativo, quien decidio dejar su puesto por las enormes complicaciones que trajo a su carrera y matrimonio.

Pero eso era solo el comienzo.

Gracias a las acusaciones muchas otras personas tuvieron el valor de alzar la voz, y tras un articulo de Bloomberg un montón de estas fueron puestas a la luz.

El articulo menciona como la compañía manejo horriblemente las denuncias de acoso, y que esto no solo se trataba de cultura machista en la vida real, sino que también la hora del desarrollo de múltiples juegos.

Comentarios como que «las mujeres no venden» en base a los protagonistas de los ultimos juegos de Assassin’s Creed, despidos por intentar promover los personajes femeninos e incluso el desarrollo de escenas tortura y violación completamente interactiva, todo esto y mas en oficinas que constantemente mencionan su enfoque «familiar».

Otro altercado, descrito por la escritora de Shadow of the Tomb Raider menciona como se enfocaban totalmente en que el protagonista de sus juegos debía ser un hombre blanco alfa, subrayándolo y marcándolo para que se siguiera el ejemplo, algo a lo que se opuso, fue degrada, y termino en su renuncia, afirmando que el estudio estaba orgulloso de esta conclusión.

Sin duda estas declaraciones no serán tomadas a la ligera, con planes de boicot ya armando vuelo en redes sociales, y un montón de personas criticando a la compañía en casi todas sus publicaciones.

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